

Tras cinco módulos y una etapa de trabajo autónomo acompañado, el Diploma en Mentoría para la Educación Inclusiva, impartido por el Núcleo LinE de la Universidad Austral de Chile a docentes y administrativos de la Universidad Autónoma de Yucatán, en el marco del proyecto institucional InES I+D 2021 «Fortalecimiento de las capacidades de I+D para el Desarrollo de la Macrozona Sur Austral» (código INID210009), llegó a su etapa final el 14 de julio con la presentación de cinco propuestas diseñadas para contextos reales.
Los equipos abordaron condición del espectro autista, discapacidad motriz, discapacidad auditiva y discapacidad psicomotora, en niveles que van desde el bachillerato hasta la educación superior, en al menos tres facultades de la UADY. Cada propuesta retoma principios revisados durante el diploma, ajustes razonables, dispositivos de hospitalidad, Diseño Universal para el Aprendizaje y los traduce en estrategias aplicables: desde material manipulativo para ecuaciones lineales hasta una auditoría de accesibilidad del campus y un sistema de pensamiento visual para el álgebra universitaria.
«Los cinco equipos lograron identificar las barreras a la inclusión en su entorno y descubrieron que ya cuentan con las herramientas para hacer cambios concretos. Llevar este diploma a otro país no es solo una validación de nuestros académicos, sino la forma en que el Núcleo LinE demuestra su compromiso con la inclusión de cualquier comunidad educativa» expresó el director de Ingeniería en Información y Control de Gestión de la UACh sede Puerto Montt, Mg. Alejandro Robles.
Desde México, esa misma traducción de la teoría a la práctica se vivió de cerca en la Facultad de Matemáticas, donde uno de los equipos convirtió las operaciones con polinomios en un sistema de pensamiento visual pensado para un estudiante con discapacidad auditiva:
«Ver a nuestro equipo transformar un módulo teórico en un mapa visual que puede usar un estudiante con discapacidad auditiva en el aula fue la mejor evidencia de que este diploma cumplió su propósito: no se quedó en la reflexión, se convirtió en una herramienta que ya podemos aplicar», enfatizó Dra. Estelita García, Coordinadora de la Licenciatura en Enseñanza de las Matemáticas, UADY.
Otro equipo llevó esa misma pregunta más allá del aula: hasta los pasillos, baños y laboratorios del propio campus, para identificar dónde la infraestructura sigue siendo una barrera.
«Analizar si la universidad es realmente accesible para todas las personas nos hizo ver barreras que antes nos resultaban invisibles: desde la llegada al campus hasta las señalizaciones dentro de los edificios. Esa mirada ya no se puede desaprender», manifestó la Dra. Adriana Esparza Ruiz, de la Facultad de Ingeniería Química, UADY.
Con la presentación de estas cinco propuestas, el Diploma en Mentoría para la Educación Inclusiva cierra su primera versión internacional, resultado de la colaboración entre el Núcleo LinE de la Universidad Austral de Chile y la Universidad Autónoma de Yucatán. La experiencia deja instaladas capacidades concretas en al menos tres facultades de la UADY y abre la puerta a nuevas versiones del diploma con otras unidades académicas, consolidando un puente académico que, como lo dice su propio lema, cruza fronteras.