

El director de la Escuela de Arqueología de la Universidad Austral de Chile (UACh), Sede Puerto Montt, Ricardo Álvarez, participa en una investigación arqueológica que busca aportar nuevos antecedentes sobre la historia cultural y ambiental de los grupos canoeros que habitaron el archipiélago de Los Chonos, territorio ubicado entre los 43° y 47° de latitud sur.
Se trata del Proyecto ANID-Fondecyt Regular 1260247 “Tendencias y particularidades en la subsistencia y movilidad de los grupos canoeros: El rol de la franja Pacífico en el archipiélago de Los Chonos (43°-47°S) durante el Holoceno tardío”, dirigido por el arqueólogo Omar Reyes del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), cuyo objetivo es analizar las estrategias de movilidad, uso y ocupación del espacio, además de las diferencias dietarias de estas antiguas sociedades, incorporando el papel de la franja Pacífica en sus formas de subsistencia. Reyes es uno de los más importantes investigadores de la arqueología austral y es autor de múltiples artículos y libros sobre la arqueología asociada a poblaciones canoeras septentrionales.

El proyecto es liderado por el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y cuenta con la participación de investigadores de la Universidad de Chile, Universidad Católica, Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), Universidad de Magallanes e Instituto de Geocronología y Geología Isotópica (INGEIS, CONICET-UBA), Argentina. La incorporación del académico responde a su experiencia en proyectos de investigación antropológica en entornos insulares de la Patagonia, en iniciativas que han abordado a poblaciones pasadas, pero también actuales.
La campaña arqueológica, que forma parte de una planificación más amplia, implicó navegar más de 300 km de costa, reconociendo cavernas costeras situadas en islas junto a la costa pacífica e interior. En este trabajo también participó el arqueólogo argentino Augusto Tessone, del Instituto de Geocronología y Geología Isotópica (INGEIS, CONICET-UBA).
Mediante análisis de restos humanos, estudios isotópicos, fechados radiocarbónicos y el registro de materiales arqueológicos, como restos faunísticos y herramientas líticas, la investigación busca conocer aspectos relacionados con la dieta, la antigüedad, la movilidad y las formas de ocupación territorial de las poblaciones canoeras que habitaron esta zona de Patagonia.

Para la Escuela de Arqueología UACh, Sede Puerto Montt, la participación en este tipo de investigaciones también representa una oportunidad formativa para sus estudiantes, especialmente considerando que varios de ellos provienen de entornos archipelágicos donde existen osarios y sitios de origen canoero. El desarrollo de estas investigaciones en territorios australes podría permitir acercarlos a experiencias de trabajo en terreno y a metodologías propias de la arqueología desarrolladas en condiciones de alta complejidad geográfica y climática.
“Nuestra Escuela es la más austral del mundo. Tenemos estudiantes que provienen de entornos archipelágicos en los que hay osarios y sitios de origen canoero, por lo que resulta altamente relevante estar insertos como Escuela. Sería fantástico que nuestros estudiantes comiencen a participar como tesistas o investigadores en estos proyectos australes, lo que implica entrenarse en condiciones de trabajo altamente desafiantes y exigentes”, explicó Ricardo Álvarez.
El académico destacó que este tipo de investigaciones también permite acercar el conocimiento generado a las comunidades locales, contribuyendo a la valoración de la historia del territorio y de las diversas formas de ocupación humana que se han desarrollado en estos espacios.
El arqueólogo Omar Reyes, responsable del proyecto, destacó el valor de las evidencias que permiten reconstruir la presencia humana en este territorio y los desafíos que implica desarrollar investigación en condiciones climáticas extremas.
“Más allá del registro arqueológico, estas investigaciones permiten mostrar que desde hace más de 6.000 años otros grupos humanos navegaban por los canales y habitaban las costas del archipiélago de Los Chonos, formando parte de una historia humana diversa que continúa siendo estudiada. Nuestra investigación también representa un desafío, pues en nuestro país existen pocos estudios que se desarrollen en condiciones climáticas extremas”, señaló.

Desde su experiencia en investigación en territorios australes, Álvarez destacó que uno de los principales desafíos de este tipo de estudios es la complejidad logística del trabajo en los archipiélagos patagónicos, donde las condiciones climáticas, la navegación y las extensas distancias requieren una planificación permanente.
“Con Omar y otros investigadores patagones llevamos décadas de amistad y trabajo en estos canales, ellos a través de proyectos arqueológicos y en mi caso, principalmente por estudios etnográficos. En ambos casos hemos debido adaptarnos a las condiciones climáticas y a las dificultades propias de estos archipiélagos: Cabo de Hornos, golfo de Penas, Los Chonos, Guaitecas e incluso el archipiélago chilote son difíciles. Esta vez el tiempo nos acompañó y, gracias al apoyo logístico que existe en Melinka, pudimos recorrer varios cientos de kilómetros del archipiélago y prospectar sitios ubicados en lugares de muy difícil acceso, como islas de la costa pacífica”, concluyó el académico.
La investigación contempla nuevas campañas de terreno y análisis de laboratorio que permitirán continuar incorporando evidencia sobre las formas de vida de las poblaciones canoeras del archipiélago de Los Chonos. A través del trabajo conjunto entre especialistas de distintas instituciones, el proyecto busca avanzar en el conocimiento de la historia humana de los archipiélagos australes, un territorio que aún guarda numerosos sitios y evidencias por explorar.
Escrito por: María José Acuña, periodista UACh Sede Puerto Montt.